Alberto Núñez Feijóo: perfil astrológico y su tiempo inmediato

30.10.2026

Partido Popular PP, CC0, via Wikimedia Commons

Con las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 a la vuelta de la esquina, Alberto Núñez Feijóo vuelve a encabezar la candidatura del Partido Popular frente al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. ¿Qué nos dice su carta natal sobre el tipo de liderazgo que encarna, y qué tiempos se le abren en los próximos meses?

En febrero de 2022 ya analicé su carta en este blog, cuando todavía se preguntaba si llegaría a presidir el PP (Alberto Núñez Feijóo, ¿será el próximo presidente del Partido Popular? ) Hoy retomo aquella promesa natal y la pongo en diálogo con sus direcciones, progresiones, revolución solar y profección del momento.

Carta natal: 10/09/1961, 05:00 (hora local), Ourense. 

Un Ascendente de líder con alma de servidor público

Feijóo nació con Ascendente en Leo, el signo del liderazgo. Sin embargo, el regente de ese Ascendente, el Sol, se encuentra en Virgo, el signo más servicial del zodiaco, y en el escenario de la casa II, la de la gestión de los recursos.

Eso matiza mucho su manera de liderar. Su liderazgo no se expresa desde el brillo personal, sino desde la posición de quien trabaja para el país: más cerca de un "empleado" de España que de un líder carismático. Y es justo lo que transmite su figura pública: la del gestor, la del funcionario que ordena las cuentas, no la del líder que arrastra masas.

Nodos enfrentados: Feijóo frente a Sánchez

Curiosamente, Feijóo tiene los nodos lunares en los signos opuestos a los de Pedro Sánchez. Como explico en otros artículos sobre dinámica nodal (por ejemplo, La gota que derramó el vaso), un planeta conjunto al Nodo Sur, o el regente de ese nodo, habla de lo que uno trae en exceso; un planeta conjunto al Nodo Norte, o su regente, habla de lo que necesita desarrollar.

Pedro Sánchez tiene el Nodo Sur en Leo, regido por el Sol: es un líder natural, casi sin esfuerzo. Pero los sucesos de su vida le llevan a desarrollar, con cierta ansiedad, el Nodo Norte en Acuario, regido por Saturno. En clave política, eso apunta a un desarrollo trabajoso de cierta "autocracia"; en clave personal, a algo parecido al individualismo.

Alberto Núñez Feijóo vive exactamente lo contrario. Tiene el Nodo Sur en Acuario, regido por Saturno, así que lo "autócrata" (o lo individualista, en la esfera personal) le sale de forma natural. Y aquí Saturno, además, está en su propio domicilio, Capricornio: ese exceso está muy asentado. En cambio, los sucesos de su vida le empujan a desarrollar, también con cierta ansiedad, el Nodo Norte en Leo: un liderazgo que en su caso se ejerce trabajando.

En su carta, además, el eje nodal cae sobre el horizonte. El Nodo Norte está en la casa I, a unos 4º del Ascendente: lo que tiene que desarrollar se manifiesta en su propia persona. El Nodo Sur queda en la casa VII, el escenario de los otros: socios, alianzas y adversarios declarados. Volveremos sobre esto al hablar de los pactos.

Y hay algo más: junto al Nodo Norte, en la casa I, está Urano, a 27º de Leo. Un planeta conjunto al Nodo Norte señala una necesidad a desarrollar, y en este caso es la necesidad de una "revolución" encarnada en su propia persona. Lo curioso es que Santiago Abascal tiene la misma figura: Urano conjunto a su Nodo Norte.

Parece que los dos van a vivir algo parecido. No me extrañaría que, solo con su presencia, generaran revueltas sociales, reivindicativas o incluso revolucionarias desde los sectores más radicales de la izquierda.

En resumen: nodos enfrentados y puntos de partida diametralmente opuestos, liderazgo frente a individualismo, para acabar intercambiando los papeles. El desarrollo paulatino de un liderazgo en Feijóo frente al desarrollo paulatino de la autocracia en Sánchez.

Nacido en Luna Nueva: la semilla que emerge

Feijóo nació en Luna Nueva: el Sol, regente de su Ascendente, está a 17º de Virgo, y la Luna acababa de unirse a él, a apenas medio grado. Es la semilla que empieza a brotar. Pedro Sánchez, en cambio, nació en Luna Llena, cuando todo ya ha dado su fruto. De nuevo, dos mensajes muy distintos en lo que cada uno muestra al mundo.

Las personas nacidas en Luna Nueva (yo también lo soy) vivimos una especie de simbiosis entre lo que deseamos lograr en el mundo y lo que el mundo nos pide. Tendemos a hacer aquello para lo que se nos necesita, o aquello a lo que nos sentimos irremediablemente apegados. Es como si no pudiéramos separar la ambición y el brillo personal (el Sol) de las emociones y apegos que ponemos en ello (la Luna): va todo en uno.

Por eso, cuando vamos a por algo, nuestra voluntad es persistente, porque avanza a la par que nuestras emociones. Pero si acabamos desconectándonos de algo, ya no volvemos atrás: nos desligamos por completo.

Mercurio en Libra: el hombre de los pactos

Más allá de su naturaleza lunar, Feijóo es un hombre que tiende al diálogo. Lo indica Mercurio, la palabra, en Libra, el signo de las alianzas. Como ya señalé en 2022, Mercurio es además el almutén fíguris de su carta, el señor de su natividad: dignificado por triplicidad (carta nocturna) y por término.

Ese Mercurio está recibido por Venus, su dispositora y regente del MC, que se encuentra en Leo pero en la casa XII. Es decir: le tocará "pactar y unir" en escenarios difíciles, no cómodos, y quedando además supeditado a esos pactos. A esto se suma el Nodo Sur en la casa VII: el terreno de los socios y adversarios es justamente donde debe soltar lo que trae en exceso.

No es una promesa puntual, sino de toda su vida, porque está en su carta desde el nacimiento. Seguramente en Galicia también tuvo que hacerlo, aunque allí gobernara con mayorías absolutas; y encaja con el ciclo Saturno–Plutón que vive España desde 2020, que en la carta del país cae en la casa VII y marca una era de coaliciones.

Júpiter–Saturno: un hombre de Estado que llega con retraso

Feijóo nació con un nuevo ciclo Júpiter–Saturno: ambos planetas estaban conjuntos a finales de Capricornio, el signo del orden político y del Gobierno. Su Luna Nueva aplica por trígono a esa conjunción. Es una firma de "hombre de Estado", y en 2022 ya la relacioné con su salto a la política nacional, porque la conjunción se repitió en diciembre de 2020.

Pero esa firma no le viene dada de forma fácil, por varias razones:

  • La conjunción estaba retrógrada al nacer: trabas y vueltas atrás.
  • El trígono de las luminarias a ella es aplicativo, pero de orbe amplio: llega, pero tarde.
  • Hay un exilio cruzado. Las luminarias están en Virgo, signo de exilio de Júpiter; y Júpiter y Saturno están en Capricornio, signo de exilio de la Luna. Además, Júpiter está en caída en Capricornio, mientras Saturno está en su domicilio.

El resultado es una configuración de hombre de Estado que llega con mucho retraso y se luce más bien poco. Cuando le toca salir a escena es para enderezar cosas que ya andaban mal, y al final hay más esfuerzo y trabajo que lucimiento: domina el Saturno ordenador sobre el Júpiter expansivo.

Su tiempo inmediato: lo que marcan las técnicas predictivas

1. Progresiones secundarias: Venus y Mercurio en el mismo grado

Venus y Mercurio progresados caminan por el mismo grado y signo desde octubre de 2023. Es una conjunción que no termina de perfeccionarse, porque Mercurio va ganando velocidad poco a poco respecto a Venus. Aun así, a mediados de diciembre de 2026 ambos compartirán el mismo grado del zodiaco: 4º de Escorpio.

Recordemos quiénes son: Mercurio es el señor de su natividad (los pactos), y Venus rige su MC (la carrera y la posición pública). En 2022 ya vimos esta conjunción en formación, coincidiendo con su llegada a la presidencia del PP.

2. Direcciones primarias: las luminarias llegan al Fondo del Cielo

Por dirección primaria, el Sol y la Luna están entrando ahora mismo en la cúspide de la casa IV. Es un giro de dirección importante en su vida. Al tratarse de una casa angular, es un escenario de manifestación: los hechos se hacen visibles.

En cualquier carta natal, que el Sol o la Luna lleguen por primarias a la casa IV coincide con hechos trascendentes que cambian la vida durante varios años: una boda, el nacimiento de un hijo, una nueva base o residencia, emigrar a otro país… Es una dirección con muchas "astrodinas".

3. Revolución solar 2026: el Sol en el escenario de las elecciones

En su revolución solar (calculada para Madrid), el Sol cae en la casa V, escenario de las votaciones. La Luna también está en esa casa, en Virgo, justo en la cúspide y a unos 16º del Sol.

Es una Luna que acaba de recibir el sextil de Venus, lo cual es bueno. Pero aplica por cuadratura a Urano en Géminis, con un orbe de unos 5º. Contando un grado por mes desde su cumpleaños, hacia febrero de 2027 (mes arriba, mes abajo) podría tener que resolver algún imprevisto. Esos mismos 5º son el orbe de la oposición disociada que perfeccionarán Mercurio, a finales de Virgo, y Neptuno, a principios de Aries.

En el lado favorable, el Sol está en trígono al Ascendente de la revolución. Es un tipo de privilegio que se le concede a lo largo del año que va de cumpleaños a cumpleaños.

4. Tránsitos: el trígono Júpiter–Saturno y la fecha clave de marzo de 2027

El trígono actual entre Júpiter en Leo y Saturno en Aries le favorece de algún modo, al haber nacido en una conjunción de estos mismos planetas. Pero en su revolución es un trígono separativo: Saturno estaba retrógrado en su cumpleaños, a 13º de Aries, alejándose de Júpiter, a 15º de Leo.

Hay dos fechas que vigilar:

  • 11 de diciembre de 2026: Saturno se pone directo en el cielo.
  • Mediados de marzo de 2027: Saturno alcanza los 15º de Aries y perfecciona, de forma simbólica, el trígono con el Júpiter de su revolución. Ese mismo momento activa su Marte natal, a 15º de Libra, con una oposición partil.

5. Carta triple: natal, revolución solar y profección

A sus 65 años, la profección anual le sitúa en un año de casa VI. En la carta triple vemos:

  • La casa V profectada (su independencia, su autonomía, su libre albedrío y, en astrología mundial, el escenario de las elecciones) pasa por su casa X natal, la del éxito y la posición pública, y se manifiesta en la revolución junto al Ascendente, es decir, en su propia persona. Es un buen indicador en general. Ojo, porque la casa V también habla del hijo: podría ser el éxito del padre manifestado a través del hijo.
  • El Ascendente profectado cae en su casa VI natal, cuya cúspide está a 23º de Capricornio: el escenario del sector público, de los empleados del país. Este año su persona se sitúa en el servicio público, lo que encaja con la lectura anterior.

Un detalle de calendario: las elecciones del 29 de noviembre llegan justo antes de que Saturno se ponga directo y de que la conjunción progresada Venus–Mercurio se perfeccione. Eso apunta a que la fase posterior a las urnas, la de negociaciones e investidura, puede ser tanto o más significativa que la propia noche electoral.

En síntesis

La carta de Feijóo describe a un gestor antes que a un líder carismático: alguien que aprende a liderar trabajando, que llega tarde y con esfuerzo a los puestos de Estado, y cuya herramienta principal es el pacto. Su tiempo inmediato muestra activaciones claras de la casa V (elecciones), la X (posición pública) y la VI (servicio público), junto a un giro vital por dirección primaria.

Hay indicios favorables y también avisos: un posible imprevisto hacia febrero de 2027 y una fecha clave a mediados de marzo de 2027. Como siempre digo, ningún indicador aislado decide nada; solo hablamos de posibilidades, y habrá que ver cómo se combinan con las cartas del resto de candidatos y con la del propio país.

Por Lourdes Muñoz, astróloga. www.astro-ideas.com


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